La RAM (Random Acces Memory) es ahora un componente codiciado por todo el mercado de la tecnología. Aunque sea una clave para el funcionamiento de ordenadores, permitiendo el acceso fluido a datos en tiempo real que facilita las tareas paralelas, nunca ha sido especialmente cara.
¿Qué ocurre con la RAM?
Ahora el fenómeno de la IA ha cambiado el mercado, ya que esta tecnología precisa de mucha memoria en su desarrollo. Mucha capacidad en SSD, pero también memoria de acceso libre. Esto ha llevado a la situación actual, en la que en cuestión de unos meses los precios de la RAM se han disparado drásticamente.
Los grandes modelos de lenguaje que se desarrollan cada vez a mayor escala, necesitan grandes cantidades de espacio para datos con los que alimentarse, y memoria aleatoria a corto plazo para el proceso de aprendizaje y de generación de texto e imagen.
De manera inmediata la subida viene de, por un lado, las empresas de IA que empiezan a comprar en grandes cantidades, y por otro; particulares, mayoristas, minoristas y productores que se reservan el stock para especular.
En cualquier caso, a estas consecuencias inmediatas, hay que añadirle las consecuencias futuras. Ya son muchos los productores, no solo de RAM, sino de todo tipo de aparatos, que apuntan a cambios para satisfacer las grandes demandas de las IAs y dejar de lado la venta al usuario de a pie.
Es decir, mayor precio para quien quiere montar un PC individual, para uso personal o profesional, y la subida de todo tipo de productos tecnológicos. Marcas como Xiaomi ya advierten de esto, además de la pérdida de RAM para este tipo de productos, que se tendrán que conformar con 8 GB.
¿Qué precedentes hay?
Los componentes de ordenadores en general han tenido distintos precios debido a cuestiones de producción y demanda. Tarjetas gráficas y CPUs son casos paradigmáticos, una parte clave de las computadoras modernas que determina en gran medida las capacidades técnicas de la máquina.
Las GPUs siempre fueron por gamas, las mejoras técnicas más recientes desplazan a las generaciones anteriores a rangos de precios por debajo. Dentro de ese sistema la realidad es que el mercado de los componentes era bastante directo, la mayor potencia disponible es la más cara, pero no todo el mundo necesita la mayor potencia.
Algo que desestabilizó este sistema fue el mercado de criptomonedas. La tecnología blockchain en la que se basan las monedas criptográficas requiere de sistemas disponibles para grabar las transacciones que se hacen, que a su vez generan nuevas criptomonedas. Esto motivó a muchos a tener ordenadores automáticamente minando estas monedas, algo para lo que conviene tener mucha potencia para ganar dinero de manera consistente.
El resultado fue escasez de tarjetas gráficas y mucha especulación con las que ya había durante el periodo de auge de esta tendencia. Los demás componentes de PC siempre han estado al margen de estos fenómenos, hasta ahora.
Puede que este sea el mejor momento para comprar smartphones, portátiles y todo tipo de piezas de tecnología, las generaciones que todavía no se han visto afectadas. No se puede saber con seguridad si esto será algo pasajero o la nueva norma de manera indefinida.

