julio 28, 2026

Cómo funciona el binario y por qué todo son múltiplos de 8

El 64, 32 o 16, son todos múltiplos de 8 y se repiten en muchas partes en informática. Todo tiene que ver con la historia del binario y la base del funcionamiento de los ordenadores.

Los ordenadores, ya sean smartphones o torres de sobremesa, son máquina s de computar información. Como una calculadora se dedican a hacer procesos o cálculos que a una persona humana le llevarían más tiempo. Para esto usan de base el código binario.

Los componentes electrónicos de una computadora, como los transistores, tienen dos estados muy fáciles de distinguir: encendido y apagado; que se representan sencillamente con 0 y 1. Así, como ya explicamos en otro artículo, la unidad mínima de información para un ordenador es el bit (binary digit), que puede tener uno de esos valores.

Esto nos lleva a la manera en que se agrupan estos ceros y unos para representar otros números, letras o colores. En base a 8 bits, que serían 1 byte, se representan:

En sistemas de codificación de texto como ASCII se relacionan números a letras:

En los píxeles de una pantalla cada pixel representa tres valores, para el tono de rojo, verde o azul:

Lo más curioso de esto es que a día de hoy el byte sigue siendo el estándar en cuanto a unidades de información, es decir, el 8 y sus múltiplos son el patrón que se repite continuamente.

Por qué el 8

El binario solo tiene dos símbolos (0 y 1), pero la información se agrupa en bloques. Un bit puede representar 2 valores; dos bits, 4 valores; y así sucesivamente.

Las 256 posibles combinaciones de 0 y 1, que ofrecen 8 bits, cubren perfectamente la cantidad de caracteres (letras, números y signos) de idiomas como el inglés o el español. Además sobran combinaciones para asignar colores y sonidos distintos.

Esta es la razón por la que ordenadores y consolas de los 70, 80 y 90 tenían muchas limitaciones en cuanto a esquemas de colores, sonidos y espacio en general para programas de todo tipo. Pero a medida que aumentaban las capacidades de las máquinas estas limitaciones eran cada vez más triviales, y siempre se daban en múltiplos de 8 (16, 32, 64, etc.).

Por qué no el 6 o el 7

En la década de los 50 y 60 todavía no existían estándares en cuanto al tamaño de un byte, por lo que era no era raro encontrar sistemas basados en 4 o 9 bits. El significado de byte era cualquier cantidad de bits necesaria para almacenar un carácter en una máquina concreta. Al final dependía de la utilidad que se buscase.

El IBM 1401, que estuvo en el mercado desde 1959 hasta 1971, procesaba datos de distintos formatos físicos para investigación científica y negocios, y usaba únicamente 6 bits. Y las primeras implementaciones de ASCII fueron de 7 bits, ya que sólo necesitaba 128 caracteres, 32 de control y los demás letras, números y símbolos.

Un Sistema IBM 1401. Desde la izquierda: lector/perforador 1402, procesador 1401, impresora 1403.

Pero ya en esos tiempos, la propia IBM se daba cuenta en otros casos de la conveniencia de los 8 bits y las 256 posibles combinaciones. Por un lado, menos bits demostraba ser insuficiente y, por otro, más bits superaba con creces las necesidades de cualquier sistema informático. Aumentar el número de bits suponía aumentar costes en la producción de dispositivos y en el uso energético.

Así que el estándar que usamos a día de hoy viene de manera un tanto arbitraria, pero lógica. El caso es que los 8 bits se instauraron como el compromiso entre eficiencia, simplicidad y coste tecnológico.

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